Corazón de Jesús, océano de bondad, fuente perenne de misericordia, dígnate responder a mis oraciones. Corazón de Jesús, que te complaces en habitar con los hijos de los hombres y colmarlos de beneficios, dígnate cumplir nuestras súplicas. Corazón de Jesús, consuelo nuestro en las aflicciones, remedio en las enfermedades, alivio de todas las miserias, atiende nuestras súplicas.
Corazón de Jesús, que, por un impulso de tierna y amorosa compasión, obraste un milagro en las bodas de Caná, ayuda y sana a la persona que te presentamos. Corazón de Jesús, que devolviste la vida a la hija del jefe de la sinagoga, ayuda y cura a nuestro enfermo. Corazón de Jesús, que por compasión a la viuda de Naín te dignaste resucitar a su hijo, ayuda y sana a nuestro enfermo. Corazón de Jesús, que con bondad más que paternal diste de comer a cinco mil hombres en el desierto por miedo a que desfallecieran, ayuda y sana a nuestro enfermo. Corazón de Jesús, que mostraste tu poder y bondad curando toda clase de enfermedades y languideces, ayuda y sana al enfermo que te presentamos.
Corazón de Jesús, a quien se ha dado todo poder en la tierra y en el cielo, ayuda y sana a nuestro enfermo. Corazón de Jesús, que no te gusta castigar, sino perdonar y librarnos de los males que nos agobian, ayuda y cura a nuestro enfermo. Por la agonía que sufriste en el Huerto de los Olivos, escúchanos Corazón Divino. Por el golpe de la lanza que recibiste en la cruz, escúchanos Corazón Divino. Por tu clemencia y bondad infinita, cumple nuestras súplicas.
ORACIÓN
No rechaces, Adorable Corazón, la gracia que te pedimos. No dejaremos de suplicarte hasta que oigamos estas dulces palabras: «Yo soy tu salvación. Quiero curarte». ¿Cómo podrás rechazar nuestra súplica, ya que ayudas a todos?
¿Rechazarás nuestras peticiones, ya que tu Corazón es tan fácil de enternecer?
María Santísima, la más tierna de las madres, por tu Corazón generosísimo y compasivo, intercede por nosotros para que Nuestro Señor nos conceda la gracia que tanto pedimos.
Corazón de María, ¡ayúdanos!
¡Corazón de Jesús, atiéndenos!
Amén!