Padre Osvânio es elegido nuevo Superior Provincial de la Región Brasil y Paraguay.

Padre Osvânio es elegido nuevo Superior Provincial de la Región Brasil y Paraguay.

Padre Osvânio Humberto, ss.cc., en el momento de la elección, recibiendo las felicitaciones del Superior General, Padre Alberto Toutin, ss.cc.

El Padre Osvânio Humberto Mariano, ss.cc., fue elegido esta tarde, 20 de enero de 2021, Superior Provincial de la Región de Brasil y Paraguay. La elección tuvo lugar durante el XI Capítulo Provincial en Pindamonhangaba, São Paulo.

Osvânio, de 56 años, es hijo de la Sra. Terezinha y del difunto Sr. José Mariano. El sacerdote nació en Guimarânia, MG, y actualmente se desempeñaba como párroco de la Parroquia de São Damião de Molokai, en Patrocínio, MG, además de ser Vicario Episcopal para la Vida Consagrada en la Diócesis de Patos de Minas, MG.

La asamblea que eligió al Padre Osvânio comenzó el pasado lunes 18 y continuará hasta el próximo sábado. El miércoles por la tarde, los sacerdotes con derecho a voto se reunieron para la elección y eligieron al párroco de Patrocínio, quien ahora dejará la ciudad y se trasladará a Belo Horizonte, a la sede de la Congregación, para cumplir un mandato de tres años.

¿Quién es el padre Osvânio?

Hijo de José Mariano y Teresinha Maria de Jesus, Osvânio nació en la ciudad de Guimarânia, Minas Gerais, y es el mayor de seis hermanos. Hasta los siete años, la familia vivió en el campo, momento en el que se mudaron a la ciudad para que él pudiera estudiar. Osvânio provenía de una familia muy pobre; su padre era agricultor y también carpintero, y su madre era ama de casa.

“Nunca nos ha faltado la fe en Dios y el cultivo de una espiritualidad más bien sencilla: rezando el rosario, las novenas y, sobre todo, participando en la Eucaristía”.”

Padre Osvânio Humberto Mariano, ss.cc

En cuanto a su vocación, desde muy joven, siempre que alguien le preguntaba qué quería ser de mayor, respondía: "¡Quiero ser sacerdote!". Pero durante su infancia y adolescencia, todo transcurrió con mucha naturalidad. Siempre que pensaba en ir al seminario, pensaba de inmediato en la situación económica de la familia, ya que no podía contribuir; al ser el mayor, necesitaba ayudar a la familia, y así lo hizo.

Empezó a trabajar a los diez años: vendiendo paletas, trabajando en un puesto de frutas y verduras y en un bar. Una de las cosas importantes que destaca de esa época, y que sin duda le ayudó a discernir su vocación, fue su contacto con los más pobres. Como su padre era miembro de la Sociedad de San Vicente de Paúl, siempre lo acompañaba a las reuniones y visitaba a los necesitados.

El padre Osvânio relata que algo muy significativo en su proceso de decisión fue cuando, en 1980, el Papa Juan Pablo II vino por primera vez a Brasil y decenas de sacerdotes fueron ordenados en Río de Janeiro. “Me pareció muy bonito y desde entonces empecé a decirle a mi familia y amigos que me gustaría ir al seminario”., Se lo recuerda.

El joven relata haber conocido a un chico que ya estaba en el seminario, quien le regaló un libro sobre la vida de San Damián de Molokai, lo cual despertó su fervor misionero. Fue entonces cuando Osvânio terminó uniéndose a la misma congregación que San Damián. Desde niño, el sacerdote ha mantenido una gran devoción a Nuestra Señora de Fátima. Su madre siempre decía que el día de su bautismo (21 de junio de 1964) se consagró a ella.

En su vida religiosa sacerdotal, el Padre Osvânio siempre cultivó el ideal misionero. El contacto con los pobres fue siempre una experiencia fundamental para él en la renovación de su consagración.