Novena al Beato Padre Eustáquio

Novena al Beato Padre Eustáquio

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

 

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén!

Bondadoso Padre Eustaquio, gran amigo y bienhechor de las almas que sufren, por tu intercesión, concédeme la gracia que tanto necesito de Dios:

(haga su pedido)

Renuevo mis compromisos bautismales de vivir como buen cristiano. Prometo rezar y colaborar para que pronto seas reconocido como santo para mayor honor y gloria de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Santa Iglesia.

Amén!

 

PRIMER DÍA

Padre Eustáquio y la virtud de la Fe

El padre Eustáquio edificaba a todos con su profunda piedad. Su fe era firme e inquebrantable, incluso en las tribulaciones y dificultades de la vida. Decía: «Siempre me viene a la boca: ¡Qué grande es Dios! Pero, de hecho, cada día me doy más cuenta de lo miopes que somos ante la grandeza de Dios». Y aconsejaba: «¡Que nada vos turbe, que nada vos angustie, que nada vos asuste! Todo pasa, el dolor y la alegría. Sólo Dios permanece. Eternamente».

ORACIÓN

Alcánzame, Padre Eustáquio, la gracia de una fe viva y generosa en los misterios de Dios, en las verdades reveladas y en la bondad y providencia divinas. Que mi fe sea como la tuya, inquebrantable, especialmente en las dificultades y sufrimientos de la vida. Amén. Padrenuestro; Avemaría; Gloria; Beato Padre Eustáquio, ¡ruega por nosotros! 

 

SEGUNDO DÍA

Padre Eustáquio y la virtud de la esperanza

El padre Eustáquio veía en todo la mano de la Divina Providencia y se dejaba guiar por ella, encomendándose al Padre Celestial con ilimitada confianza, con la certeza de obtener los medios y las gracias indispensables para sus necesidades en la tierra y para su felicidad en el cielo. En su ministerio sacerdotal, decía siempre: «Dios es un Padre muy bueno. Nuestro Señor lo sabe todo, lo prevé todo, lo dirige todo y lo gobierna todo. Confiad en Dios, Él proveerá».

ORACIÓN

Concédeme, bondadoso Padre Eustaquio, la gracia de abandonarme en todo a la voluntad divina, confiando en su infinita bondad. Ayúdame a comprender mejor la necesidad de la oración confiada. Amén. Padrenuestro; Avemaría; Gloria al Padre; Bendito Padre Eustaquio, ¡ruega por nosotros! 

 

TERCER DÍA

Padre Eustáquio y el Amor de Dios

El Padre Eustáquio, con el pensamiento siempre elevado, tenía su alma constantemente unida a Dios. En su vida de oración, en sus palabras llenas de unción, en su apostolado de caridad, vivió siempre para Dios. Practicaba lo que escribió: «Oh, Jesús mío, Te amo. Te amo con tu cruz, con tu sufrimiento, con tu inmenso Amor».

ORACIÓN

Mi gran protector, Padre Eustáquio, ayúdame a poner en práctica el mandamiento del amor, para que mi alma esté siempre unida a Dios por la gracia santificante y que el amor que viene de Él inspire todas las acciones de mi vida diaria. Amén. Padrenuestro; Avemaría; Gloria; Beato Padre Eustaquio, ¡ruega por nosotros! 

 

CUARTO DÍA

Padre Eustáquio e a caridade

Toda la vida del Padre Eustáquio fue llena de amor al prójimo, especialmente a los pobres, los enfermos, los pecadores y los menos favorecidos. Les daba todo lo que podía: consejos, consuelo, dinero, comida, ropa y medicamentos. También buscaba trabajo para los desempleados. Era padre, amigo, enfermero, consejero y pastor. En resumen: era un benefactor para todos, un verdadero ángel de la caridad.

ORACIÓN

Alcánzame, bondadoso Padre Eustáquio, la gran gracia de contemplar la imagen de Jesús en mi prójimo, para que, inspirado en su ejemplo edificante, practique las obras de la caridad cristiana en beneficio de aquellos que la Divina Providencia pusiere en mi camino. Amén. Padrenuestro; Avemaría; Gloria; Beato Padre Eustaquio, ¡ruega por nosotros!

 

QUINTO DÍA

El padre Eustace y la virtud de la prudencia

La única preocupación real del Padre Eustáquio en la vida era su unión constante con Dios. Evitaba todo lo que pudiera dar lugar al pecado: la ociosidad, la autoindulgencia, las conversaciones inútiles o las lecturas vanas. En los momentos difíciles, siempre pedía luz al Espíritu Santo. Como pastor celoso y confesor muy solicitado, aconsejaba con decisiones muy prudentes y, por tanto, muy acertadas.

ORACIÓN
Por tu poderosa intercesión, Padre Eustaquio, alcánzame la virtud de la prudencia cristiana, de modo que procure hacer siempre lo que es justo a los ojos de Dios y lo que es provechoso para los que viven conmigo. Amén.

Padrenuestro; Avemaría; Gloria
Beato Padre Eustáquio, ¡ruega por nosotros!

 

SEXTO DÍA

Padre Eustáquio y la virtud de la justicia

Todos consideraban al Padre Eustáquio un hombre justo. Siempre defendió los derechos de los menos favorecidos. No permitía que se prejuzgara a las personas en el cumplimiento de sus deberes y en la práctica de la caridad cristiana. Cuando la justicia le exigía actuar con cierto rigor, lo hacía siempre con la debida moderación, fijándose más en el mal causado que en la persona culpable.

ORACIÓN
Bondadoso Padre Eustáquio, por tu ejemplo e intercesión, concédeme la gracia de ser justo y de vivir como buen cristiano. Que mi amor propio nunca me haga cometer injusticias contra quienquiera. Amén.

Padrenuestro; Avemaría; Gloria
Beato Padre Eustáquio, ¡ruega por nosotros!

 

SÉPTIMO DÍA

Parde Eustáquio y la virtud de la fortaleza

No faltaron impedimentos y sufrimientos en la vida del Padre Eustáquio. Durante su estancia en el seminario, por los estudios; como sacerdote, por los traslados sufridos e incluso por su dolorosa enfermedad y su muerte, hablando humanamente, prematura. Pero él aceptó todo esto con valentía y sumisión, demostrando claramente su gran fortaleza de alma.

ORACIÓN
Alcánzame, amigo Padre Eustáquio, por tu intercesión ante Dios, la fortaleza de alma y el valor para afrontar las dificultades de la vida y llevar las cruces con generosa sumisión a la voluntad de Dios. Amén.

Padrenuestro; Avemaría; Gloria
Beato Padre Eustáquio, ¡ruega por nosotros!

 

OCTAVO DÍA

Padre Eustáquio y la virtud de la templanza

Con sus votos, el Padre Eustáquio se consagró por completo al servicio de Dios y de las almas. Evitaba todo lo que pudiera poner en peligro su sacerdocio, aunque liviano. Practicando la templanza, consiguió dominar por completo su naturaleza. Era sobrio en el comer, no tenía apego a nada y daba con gran generosidad regalos particulares para uso de los demás, especialmente en beneficio de los pobres.

ORACIÓN
Alcánzame, Padre Eustáquio, por tu ejemplo e intercesión, la práctica de la templanza. Ayúdame en todo a no ser egoísta y autocomplaciente. Que yo sepa comprender el valor de la mortificación y la practique generosamente en la lucha diaria de la vida. Amén

Padrenuestro; Avemaría; Gloria
Beato Padre Eustáquio, ¡ruega por nosotros!

 

NOVENO DÍA

Padre Eustáquio y la Eucaristía

Como joven, el Padre Eustáquio caminaba muy temprano por la mañana durante más de una hora para asistir a la Santa Misa y comulgar. Como religioso de los Sagrados Corazones y de la Adoración Perpetua, se recogía diariamente ante el Santísimo Sacramento. Como sacerdote, intentaba vivir y llevar a los fieles a centrar toda su vida en la Eucaristía.

ORACIÓN
Mi gran bienhechor, Padre Eustáquio, inspírame tu amor a la Sagrada Eucaristía, que te alimentaba cada día y te daba tanta fuerza en tu apostolado. Te ruego que me concedas el deseo del Pan Eucarístico, que se nos ofrece diariamente en la Misa, y que mi adoración me haga intercesor por la humanidad. Amén

Padrenuestro; Avemaría; Gloria
Beato Padre Eustáquio, ¡ruega por nosotros!