El agua bendita de la Gruta de Poá, donde surgieron los primeros relatos de milagros.

El agua bendita de la Gruta de Poá, donde surgieron los primeros relatos de milagros.

La estancia del Padre Eustáquio en Poá, São Paulo, está marcada por varios acontecimientos importantes. Uno de ellos, que data de 1936, es la construcción de la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes (réplica de la que se encuentra en Francia). De este lugar provienen las noticias de los primeros milagros atribuidos a la intercesión del religioso. Vea lo que relata un extracto del libro ‘El Vicario de Poá’, del Padre Venâncio Hullselmans:

‘Entre la enorme cantidad de equipaje que trajo de sus vacaciones en Holanda, había también una jarra que contenía el preciado líquido que tanto anhelaba: la auténtica Agua de Lourdes.
¡Esperó hasta que la nueva casa estuviera terminada y la gruta construida para comenzar la campaña!
Vertió la mitad de la jarra en el tanque que estaba detrás de la gruta, mezclando el Agua de Lourdes con agua común (...)'’

‘Los habitantes de Poá emprendieron una pequeña peregrinación, buscando religiosamente agua del grifo de la gruta. Tenía que ser agua milagrosa, porque lo que decía el padre Eustáquio no podía ser mentira.
Sin embargo, los efectos de esta agua de Lourdes no fueron muy alentadores (…)'’

‘Finalmente, después de dos años de mezclar, él mismo tuvo escrúpulos sobre la autenticidad del agua y, para no dejar a la gente con la ilusión de que buscaban agua milagrosa, anunció en la iglesia que el agua de Lourdes se había agotado, pero que él, personalmente, bendeciría el agua del tanque para que pudieran seguir buscándola, pues era agua bendita.
Para su gran asombro, esta agua logró lo que la otra nunca había podido. Le trajo una verdadera peregrinación, y no solo en Poá, sino por toda la región circundante, la fama del agua se extendió como si fuera milagrosa.’