Datos interesantes – Fundación del barrio Padre Eustáquio en Itaúna

Datos interesantes – Fundación del barrio Padre Eustáquio en Itaúna

Encontramos el texto a continuación en el libro "60 Años de Sacerdocio del Padre José Neto", párroco de Itaúna, a principios de la década de 1940. El extracto ha sido transcrito fielmente del original. Consúltelo:

Fue el Padre Eustáquio, quien en la época servía a Dios en la parroquia del barrio Carlos Prates, que hoy lleva su nombre, en Belo Horizonte, quien alrededor de 1942 bendijo la piedra fundamental de la Compañía Nacional de Ferro Puro, que se planeaba instalar en Itaúna, en un terreno que había sido parte de la hacienda del coronel Arthur Vilaça, durante la administración del alcalde Dr. Lincoln Nogueira Machado, cuando la Municipalidad de Itaúna aportaría el terreno.

El padre Eustáquio se alojó en la residencia del doctor Antônio Augusto de Lima Coutinho, y al día siguiente de su llegada, una muchacha naturalmente curiosa, estando en casa del doctor Coutinho, miró por el ojo de la cerradura de la habitación de huéspedes y vio que su cama estaba intacta y que estaba durmiendo en el suelo.

Este proyecto en Itaúna estuvo a cargo del Dr. Lincoln Nogueira Machado, el Dr. Antônio Augusto de Lima Coutinho, Arthur Contagem Vilaça y otros. Dado que el Banco do Brasil SA no aportó recursos para el proyecto en Itaúna, los fondos se destinaron a Volta Redonda (São Paulo). La piedra angular, junto con periódicos de la época, monedas y otras colecciones de documentos de la época, se trasladó al lugar donde el padre Luiz Turkenburg había proyectado la nueva iglesia, alrededor de 1958.

Posteriormente, a fines de la década de 1940, Geraldo Alves Parreiras decidió fundar un barrio llamado Vila Padre Eustáquio, donde se encontraba la Companhia Nacional de Ferro Puro, creando también la Acería Itatiaia y Fergás (empresa de gas).

La visita del Padre Eustáquio lo impulsó a regresar a Itaúna para predicar en un retiro espiritual para las madres de Itaúna, durante el primer año del ministerio parroquial del Padre José Neto, el 26 de julio de 1943.
Cada participante recibió una pequeña tarjeta con la frase ‘Ser una madre amorosa no se trata de cumplir todos los deseos de tus hijos y dejarlos crecer sin cultura, como la maleza en el campo. Ser una verdadera madre se trata de cuidar la salud y el bienestar de tus hijos, sin olvidar su alma infantil. Se trata de corregir sus defectos mientras son niños. Es mejor que lloren de niños que después, cuando sean adultos’.’

Estas palabras brillantes, llenas de sana verdad, deberían ser leídas y meditadas por ciertas madres que, colmando de mimos excesivos a sus hijos, los vuelven voluntariosos y maleducados, y los preparan para un camino que en lo futuro se convierte en una verdadera prueba de amargura.

Fuente: itaunaemdecadas.blogspot.com