ADVIENTO: ¿Por qué debo decorar mi casa para Navidad?

ADVIENTO: ¿Por qué debo decorar mi casa para Navidad?

Para nosotros, los cristianos, la Navidad es la gran celebración de la alegría, y debemos sentirnos llenos de este sentimiento. Por lo tanto, debemos prepararnos profundamente para esta celebración. Y esta preparación debe comenzar por nosotros mismos, preparando nuestro corazón y nuestro espíritu para la llegada del Niño Jesús.

Y para entrar en el espíritu navideño, existe una larga tradición católica de decorar el hogar con símbolos y signos navideños que conmemoran el nacimiento de Jesús.

Uno de estos símbolos es la corona de Adviento, que se coloca en los hogares cuatro semanas antes de Navidad y cuyo propósito es inspirarnos a reflexiones importantes sobre la festividad. La corona contiene cuatro velas, que se encienden gradualmente a medida que se acercan los domingos de Adviento.

Otro símbolo navideño es el árbol de Navidad, generalmente un pino, que sobrevive al invierno europeo y simboliza nuestra fe en Dios, que incluso vence a la muerte. Las coloridas bolas evocan los frutos de la gracia y la salvación que trajo el Niño Jesús. Los regalos al pie de los árboles simbolizan los dones que Jesús recibió de los Reyes Magos, y las luces lo representan en nuestras vidas, como la Luz del Mundo. También se colocan coronas en las puertas de las casas, simbolizando la llegada del Niño Jesús.

Los belenes también son símbolos presentes en la Navidad católica. Nos recuerdan la importancia de la familia, la iglesia doméstica y el fundamento de la humanidad. Ante el belén, cada persona debe recordar la importancia de cada uno de sus miembros: José, un hombre justo que dedicó su vida a educar a su hijo; María, quien dijo sí y se convirtió en una figura maternal para toda la humanidad; y el Niño Jesús, pilar y ejemplo de obediencia a Dios y a sus padres. Los pastores también nos enseñan a amar con humildad y a adorar siempre a Jesús. Los Reyes Magos representan a los pueblos paganos que, guiados por la estrella, están llamados a alabar al Niño Dios.

Por todas estas razones, decoramos nuestros hogares para Navidad como recordatorio para preparar nuestras vidas y nuestros corazones para recibir a nuestro Salvador.