Palabras del Padre Eustáquio – CARIDAD

Palabras del Padre Eustáquio – CARIDAD

No podemos decir que amamos a Dios si no tenemos compasión por nuestro prójimo. Quien no ama a su hermano no conoce a Dios, como nos dice la Santa Biblia. Jesús trajo consigo un nuevo mandamiento: nos pide amarnos unos a otros como el Padre nos ama.

¿Y qué mejor manera de demostrar este amor al prójimo, especialmente a los más necesitados, que a través de la caridad? Ayudar a un hermano necesitado, apoyarlo y brindarle asistencia es una forma de demostrar nuestro amor a nuestros hermanos y hermanas, y también a Dios.

“"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe."” 1 Corintios 13:1

El Padre Eustáquio vivió con integridad su amor a Dios y su caridad a lo largo de su vida. Vivió para servir y ayudar a los más necesitados que lo buscaban.

En los cuadernos que dejó el Bendito, encontramos numerosos textos que hablan de la Caridad. Lea uno de estos textos a continuación. Fue extraído del Cuaderno 18, catalogado por el equipo que trabaja en la preservación de las pertenencias del Bendito.

Caridad

“Es imposible amar a Dios y al mismo tiempo no amar al prójimo. El mismo mandamiento que nos exige amar a Dios exige amar al prójimo. Hemos recibido, como dice San Juan, este mandamiento: quien ama a Dios ama también a su prójimo. Amar a Dios y amar al prójimo, como enseña Santo Tomás, proviene de la misma virtud. Toda la vida de Jesucristo es una serie de obras de caridad. Busca a los pobres, a los culpables, los defiende, los sostiene, los perdona. Y como en todas las virtudes, no hay santo que imite a Jesús más que María, por eso María tuvo una gran caridad con la que sostuvo a todos los pobres y necesitados. Incluso en las bodas de Caná, María no soportó ver que les faltaba vino; hizo todo lo posible para sacarlos de sus apuros.”