El Miércoles de Ceniza se instituyó hace mucho tiempo en la Iglesia y marca el inicio de la Cuaresma, un tiempo de penitencia y oración más intensa. Para los antiguos judíos, sentarse sobre cenizas ya significaba arrepentimiento por los pecados y retorno a Dios. La ceniza bendita, depositada sobre nuestra cabeza, nos recuerda que moriremos, que somos polvo y al polvo volveremos (Génesis 3:19), para que Dios rehaga nuestros cuerpos gloriosamente, para no perecer jamás. La intención de este sacramental es llevarnos al arrepentimiento de nuestros pecados, recordarnos que no podemos aferrarnos a esta vida, pensando que aquí se puede alcanzar la felicidad plena. Es una ilusión peligrosa. Nuestra morada final es el cielo.
En el Santuario de la Salud y la Paz, las celebraciones de este año, el Miércoles de Ceniza, se realizarán a las 7, 12, 15 y 19 horas.
Durante la Cuaresma, el Santuario también tendrá un horario especial: todos los miércoles, excepto el Miércoles de Ceniza, se rezará el Vía Crucis de la Campaña de la Fraternidad a las 18:00 h, seguido de la Santa Misa a las 19:00 h. Los viernes, habrá una Misa Penitencial a las 6:00 h. La Misa de las 7:00 h continúa como de costumbre. También los viernes, a las 18:15 h, meditaremos el Rosario de los Siete Dolores de Nuestra Señora y luego celebraremos la Santa Misa como de costumbre.
El Retiro de Cuaresma también formará parte del programa del Santuario (fecha por confirmar). Quienes deseen participar individualmente pueden adquirir el recurso de la CNBB (Conferencia Nacional de Obispos Brasileños) en la Tienda Padre Eustáquio por tan solo R$$ 4. El Retiro Popular de Cuaresma busca ser un retorno a las fuentes cristianas para transformar este rico período en un gran retiro, en el que el individuo, la comunidad y la sociedad se unen en un proceso de conversión, buscando una vida plena. La propuesta para este Retiro es contar con un tiempo semanal de oración comunitaria, dos breves momentos diarios (de unos 10 minutos) de oración personal y un calendario de actividades y ejercicios de santificación para cada día de Cuaresma. Además, se recomienda combinar estas actividades con otras iniciativas como el Vía Crucis personal y comunitario, la participación en los Círculos Bíblicos de la CF-2020 (Campaña de Fraternidad 2020), la celebración de la Reconciliación y la Eucaristía, etc.
Fuente: Parroquia SSCC – BH, CNBB y Portal Canção Nova