Nacido en los Países Bajos con el nombre de Humberto, el Padre Eustáquio llegó a Brasil en 1925 para ayudar a evangelizar al pueblo de este país. Él y otros dos sacerdotes, Gil van den Boogaart y Matias van Rooy, llegaron a Río de Janeiro en barco. La llegada de los sacerdotes que fundarían la Congregación de los Sagrados Corazones a tierras brasileñas se relata con gran humor en el libro del Padre Venâncio Hullselmans, SSCC:
“La llegada a Río fue triunfal. Miles de personas estaban en los muelles y cientos de pequeñas embarcaciones decoradas salieron a recibir al vapor. Las bandas tocaban y la gente vitoreaba… a los héroes del fútbol brasileño, que regresaban en ese mismo vapor de un torneo en Europa.
Burlándose, sus compañeros le dijeron al padre Eustáquio: “Mira, esta gente cree que vino a honrar a sus jugadores, pero se equivocan; vinieron a saludar a nuestra Congregación”. A lo que él respondió proféticamente: “Sí, nunca pensé que la Congregación de los Sagrados Corazones sería recibida con tanta fiesta; debe ser un presagio de cosas maravillosas por venir”.” (El Vicario de Poá, Padre Venâncio Hullselmans)
El padre Eustáquio trabajó en el país durante 16 años con un permiso provisional hasta 1941, cuando obtuvo el documento que le concedió la residencia permanente en Brasil.
Tarjeta de Identidad de Extranjero [foto] (similar en tamaño a un pasaporte) fue emitido en la capital paulista y concedido al sacerdote el 10 de julio de 1941, con autorización permanente y definitiva para permanecer en Brasil.
El documento contiene una de las fotos más conocidas del sacerdote hasta la fecha, y en el campo de la firma, la letra del Padre Eustáquio, pero firmada con el nombre civil "Hubertus van Lieshout". Precede el título "Frater" porque así se dirigían internamente los hermanos de los Sagrados Corazones en aquella época.
Fuente: Archivo SSCC y 'El Vicario de Poá', P. Venancio Hullselmans