El sueño de tener una casa propia se hizo realidad el mismo día que se lo pidieron al Padre Eustáquio.

El sueño de tener una casa propia se hizo realidad el mismo día que se lo pidieron al Padre Eustáquio.

La familia de María Luíza, devota del Padre Eustáquio, sabía que necesitaba pedir y confiar en la intercesión de este Siervo de Dios. ¡Simplemente no esperaban que la Gracia les fuera concedida ese mismo día!