SAN DAMIAN DE MOLOKAI – Hoy se celebra el santo que inspiró al Padre Eustáquio.

SAN DAMIAN DE MOLOKAI – Hoy se celebra el santo que inspiró al Padre Eustáquio.

Desde su infancia, el Padre Eustace se inspiró en las historias y el heroísmo de San Damián de Molokai, conocido por su amor y cuidado hacia las personas que padecían la enfermedad de Hansen (lepra). Esta inspiración lo impulsó a seguir los pasos del santo, entrando en la vida religiosa y convirtiéndose en misionero.

¿Quién fue San Damián de Molokai?

Jozef de Veuster nació en Tremelo el 3 de enero de 1840. Al ingresar al noviciado de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María, adoptó el nombre de Damián. Influenciado por su hermano, quien deseaba ser misionero en tierras lejanas, Damián también sintió el llamado a la misión. Con el permiso de la congregación, partió hacia el archipiélago hawaiano, llegando a la capital, Honolulu. Allí fue ordenado sacerdote y se dedicó especialmente a los enfermos.

En aquella época, los enfermos de lepra fueron enviados a vivir a una colonia en la isla de Molokai. Al comprender la necesidad de asistencia espiritual para estas personas, Damien se ofreció como voluntario para esta misión. Con el tiempo, transformó la isla, construyendo una iglesia, un hospital, una enfermería, una escuela y viviendas para los habitantes.

En 1885, a los 49 años, Damián también contrajo lepra. A pesar de que le ofrecieron tratamiento fuera de la isla, lo rechazó y optó por permanecer entre los enfermos. Incluso en su sufrimiento, continuó su obra de amor y fe. Antes de fallecer, presenció la llegada de nuevos misioneros y monjas, entre ellos la Beata Madre Marianna Cope, quien lo sucedió en el cuidado de los enfermos. Damián falleció el 15 de abril de 1889.

El reconocimiento de la santidad

Beatificado por San Juan Pablo II en 1995 y canonizado por el Papa Benedicto XVI en 2009, San Damián de Molokai es recordado por su coraje, generosidad y amor por los más necesitados.

El 10 de mayo fue elegido como día litúrgico para recordar a San Damián de Molokai, marcando la fecha en que llegó a la isla para comenzar su trabajo con los leprosos.

San Damián de Molokai sigue siendo un ejemplo vivo de cómo el amor y la dedicación pueden transformar vidas, incluso en las circunstancias más difíciles. Su vida nos inspira a servir a los necesitados con valentía, compasión y fe. Más información. HIMNO A SAN DAMIAN DE MOLOKAI con la versión portuguesa de la letra escrita por Guillermo Rosas.