Durante el mes de mayo, la imagen del Beato Padre Eustáquio, venerada en la comunidad que lleva su nombre en Patrocínio, en la región del Alto Paranaíba de Minas Gerais, estará en la casa de Matilde Amaral, dando continuidad a una tradición de fe y devoción.
En abril, la imagen peregrina estuvo en casa de Irson y Glorinha, quienes se la entregaron a Matilde durante una celebración especial celebrada el 24 de abril. La Eucaristía fue presidida por el padre Élcio Mota, de la Congregación de los Sagrados Corazones.
En casa de Matilde, se instaló un altar para recibir la imagen del Beato Padre Eustaquio, objeto de devoción para toda la familia y la comunidad local. Esta peregrinación de la imagen no es un mero gesto simbólico, sino una oportunidad para que los fieles expresen su fe y devoción al Beato Padre Eustaquio, buscando su intercesión y protección en sus vidas.
Este gesto se ha convertido en una tradición en la comunidad. Cada mes, una familia recibe la imagen del Beato y la conserva durante 30 días. Al finalizar, se celebra la Santa Misa en el hogar que la imagen visita, y durante esta misma celebración, otra familia recibe la imagen para pasar el mes en su compañía, y al final, se recibe a la comunidad para celebrar la Eucaristía, y así sucesivamente durante todo el año.
La comunidad de Patrocínio continúa demostrando su devoción al Beato Padre Eustáquio a través de estos gestos de fe y unidad, perpetuando su memoria e influencia espiritual en la región donde vivió.